Muslos de pollo a la cerveza {en olla lenta}

Os habréis dado cuenta de que últimamente cocino mucho en mis ollas lentas. De hecho hablo así, en plural, porque tengo de varios tamaños, para utilizar según convenga a lo que voy a cocinar. Me resulta muy cómodo cocinar así, porque por una parte no tengo que estar pendiente de lo que se cocina y rentabilizo mejor el tiempo, y además la comida queda tiernísima y jugosa. No se puede pedir más. Incluso a veces, dejo la olla cocinando de noche, y por la mañana tengo guisos o caldos buenísimos listos para disfrutar. Una maravilla para las que trabajamos fuera muchas horas.


Así que cuando La cocina violeta de Carol puso en marcha el reto "Haz lo que te salga de la olla lenta", no me pude resistir a participar. De hecho en su primera convocatoria prepararon unas costillas, y yo perdí las fotos y no se las pude enviar. Dejo pendiente volver a prepararlas y poner la receta.

Este segundo mes, la idea era preparar pollo. Este guiso de pollo a la cerveza es el clásico "todo para dentro". Únicamente doro un poquito los muslitos por fuera para que tengan mejor aspecto, ya que, como sabéis, en la olla lenta no toman color, y mis niños protestan un poco porque los adolescentes son de protestar, así, en general. Pero si no tenéis comensales escrupulosos, podéis saltaros el primer paso y, ea, todo para dentro.

Antes de leer la receta, si eres fan de este tipo de ollas, échale un vistazo a la página del reto, a lo mejor te apetece participar y aprender con el grupo a sacarle todo el partido posible a nuestras ollas lentas.



Muslos de pollo a la cerveza {en olla lenta}

Ingredientes para 4 personas

  • 12 muslitos de pollo.
  • sal.
  • pimienta negra recién molida.
  • aceite de oliva.
  • 150 ml de cerveza.
  • 1 hoja de laurel.
  • 5-6 granos de pimienta negra.
  • harina.
  • 1 cebolla.
  • 2 dientes de ajo.
  • 50 g de salsa de tomate casera {ver receta}.
  • 150 ml de caldo de verduras o pollo.
  • un poquito de perejil para espolvorear antes de servir {opcional}.

Preparación:
1. Salpimentamos los muslitos de pollo, los pasamos por harina y los doramos en una sartén con aceite de oliva bien caliente. No es necesario cocinarlos, simplemente se trata de que cojan algo de color. Este paso es totalmente prescindible, podéis poner los muslitos en crudo en la olla lenta, aunque quedarán blanquitos del todo.

2. En el fondo de nuestra olla ponemos el laurel y los granos de pimienta, los ajitos en láminas y la cebolla en juliana. Añadimos la cerveza, el caldo y la salsa de tomate. Salamos ligeramente, es mejor poner menos sal ahora y añadir un poquito al final si nos hemos quedado cortos.



3. Añadimos los muslitos a la olla, colocándolos con arte para que nos quepan bien. Yo a veces los pongo un poquito "en punta", con la carnecita hacia abajo, así me encajan mejor.

4. Cocinamos 4 horas en alta. 

5. Pasado este tiempo, probamos para ver si hace falta rectificar la sazón. Espolvoreamos con un poquito de perejil y servimos con el acompañamiento que más nos guste: puré de patatas, arroz blanco, verduras al vapor...


Montse Nosinmitaper

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