Cookies de avena y chocolate

Una de las cosas que vuelve a mi casa, después del verano, con la vuelta al cole, son las galletas caseras. No soy ninguna talibana y si a veces tengo que echar mano de galletas industriales, pues no pasa nada, pero procuro que las meriendas de los no-tan-peques sean lo más variadas y sanas posible. Fruta, un bocadillo, bizcocho, unas galletas... El fin de semana suelo hornear un par de cosas, las separo en raciones y directas al congelador. Así después es muy fácil ir sacando y gestionando las distintas meriendas según lo que nos convenga, para satisfacer los gustos de todos.

Sin duda, las galletas caseras son una de las cosas más fáciles de preparar, habitualmente son recetas para novatos, así que miedo cero. Mezclar, formar y hornear. Estas galletas de avena además se forman en bolitas con las manos así que ni siquiera necesitamos rodillo y cortapastas. Me encantan, porque al llevar la avena en copos, llenan un montón, y son estupendas para snack de media mañana.


Cookies de avena y chocolate

Ingredientes para 24 galletas

  • 150 g de mantequilla en pomada.
  • 150 g de chispas de chocolate.
  • 150 g de harina de repostería.
  • 180 g de copos de avena.
  • 1 huevo.
  • 160 g de azúcar moreno.
  • 50 g de nueces.
  • 20 g coco rallado.
  • 1/2 cucharadita de levadura química {tipo Royal}.
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla.

Preparación:

1. En un bol, mezclamos en primer lugar la mantequilla con el azúcar. Añadimos entonces el huevo y la vainilla; seguimos mezclando hasta que estén los ingredientes bien incorporados.

2. Añadimos la harina, la levadura química, el coco rallado y las nueces {que habremos picado muy finas}. Mezclamos de nuevo.

3. Finalmente, añadimos los copos de avena y las chispas de chocolate. Una vez bien mezclados todos los ingredientes, introducimos la masa en la nevera durante 1 hora, para que se enfríe y sean más fáciles de formar las galletas.

4. Mientras, precalentamos el horno a 180ºC.



5. Cubrimos una bandeja de horno con papel de hornear y colocamos bolitas más o menos iguales de masa. Hay que ponerlas un poquito separadas ya que se expanden al hornear.

6. Horneamos durante 15 minutos a 180ºC. Este tiempo puede variar un poco dependiendo de cada horno. A mí, además me gusta ponerle 2 minutos con el calor sólo arriba para que se doren un poquito por arriba y no se tuesten demasiado por la parte inferior.

7. Retiramos del horno y, con cuidado, ponemos las galletas a enfriar sobre una rejilla.

8. Cuando estén bien frías, podemos guardarlas en una caja hermética o congelarlas. Para hacer esto último, primero las colocamos en el congelador bien separadas, en una bandeja por ejemplo y una vez congeladas las introducimos en una bolsa o recipiente hermético. Así las podremos ir sacando de una en una, unos 10 minutos antes de consumir.


Montse NoSinMiTaper

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