Falafel {con salsa de yogur}

El falafel es un plato tradicional de la cocina de Medio Oriente, cada vez más elaborado en las cocinas de todo el mundo. Se trata de una especie de croqueta especiada que se elabora con garbanzos o habas (incluso con una mezcla de ambos) cuyo origen se remonta a épocas bíblicas.

Es una gran opción para introducir las legumbres en nuestra dieta, los peques de la casa, probablemente aceptarán más gustosos estas pequeñas croquetitas o que un plato de potaje.  Además, se trata de una opción vegetariana (vegana, si utilizáis yogur de soja) repleta de buenos nutrientes. Acompañados de una ensalada completa, o precedidos de una crema de verduras, tenemos un plato completo y nutritivo.


El auténtico falafel no se prepara con garbanzos cocidos, sino remojados hasta que se ablandan, y después triturados junto al resto de ingredientes. Finalmente, se fríen en aceite bien caliente, o incluso se pueden preparar en el horno, aunque a mí me gustan más fritos.

Es costumbre servirlos como entrante, formando parte de los meze o entrantes típicos de la cultura árabe, acompañados de una salsa de yogur, que le aporta frescor y suaviza su sabor. Otra opción es acompañarlos de hummus o de salsa tahini y meterlos en pan de pita caliente, para degustarlos como si se tratase de un "bocadillo".



Falafel {con salsa de yogur}

Ingredientes para 4 personas

  • 200 gramos de garbanzos.
  • 1 cebolla pequeña.
  • 2 dientes de ajo.
  • unas hojas de perejil fresco.
  • unas hojas de cilantro fresco.
  • 1/2 cucharadita de comino molido.
  • 1/2 cucharadita de pimentón.
  • 1/4 cucharadita de canela molida.
  • 1 cucharadita de levadura química {tipo Royal}.
  • 1/2 cucharadita de sal.

  • harina de garbanzo para rebozar.
  • aceite para freír.
Para la salsa de yogur:

  • 1 yogur natural {puede ser de soja}.
  • zumo de medio limón.
  • hojas de cilantro fresco.
  • sal.
  • pimienta negra molida.
  • 1 cucharada de aceite de oliva.

Preparación:

1. Ponemos a remojo los garbanzos, con 24 horas de antelación. Cambiamos el agua cada 8 horas.

2. En la Thermomix, o en otro procesador de alimentos que tengas, tritura los garbanzos escurridos y el resto de ingredientes del falafel {corta menuditos la cebolla y el ajo, así nos aseguramos de que quedan bien integrados}. Ha de formarse una masa granulada, pero que se pueda compactar. Si vemos que nos queda demasiado húmeda, podemos añadirle un par de cucharadas de harina de garbanzo.

3. Tapamos con papel film y reservamos en la nevera unos 30 minutos.

4. Entre tanto, preparamos la salsa. Picamos bien el cilantro fresco y mezclamos todos los ingredientes de la salsa hasta que tenga una textura homogénea. Reservamos en la nevera hasta la hora de servir.

5. Formamos bolitas del tamaño de una albóndiga y las aplastamos ligeramente para darle forma de mini hamburguesas. Rebozamos en harina de garbanzo y freímos en aceite bien caliente hasta que estén dorados. Retira del aceite a un papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

6. Servimos el falafel templado, acompañado de la salsa de yogur fría.



Montse NoSinMiTaper

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