Jengibre confitado {en almíbar}

Puedo prometer y prometo que este jengibre confitado es una de las cosas más deliciosas que habréis probado en vuestra vida. Super dulce y picante al mismo tiempo, nada empalagoso. Para darle vida a un simple yogur, a un poco de helado, a un cuenquito de macedonia... para comérselo así, a cucharadas, si fuese necesario. Y además, lo preparas y dura una eternidad en la nevera sin estropearse. Siempre listo, para añadir el toque glamuroso y distinguido a cualquier plato...

El jengibre es una de esas cosas que a mí me encanta. Ese picante tan especial que tiene, tan refrescante... me vuelve loca. Y desde que descubrí el modo de conservarlo en almíbar, ya nunca falta en mi nevera. 

El jengibre tiene también muchas propiedades beneficiosas para la salud. Es principalmente conocido por sus beneficios para el aparato digestivo, tiene una gran capacidad antibacteriana, favorece la buena circulación, ayuda a luchar contra el colesterol, además de ser un maravilloso antiinflamatorio y anestésico natural. ¿Os habéis fijado cuántas propiedades?

Además este jengibre confitado es muy fácil de preparar, así que no hay excusas. ¿Os animáis  a probarlo?


Jengibre confitado {en almíbar}
Ingredientes:

  • 200 g de jengibre fresco.
  • 300 g de azúcar.
  • 400 ml de agua.
  • una pizca de sal.


Preparación:
1. Pelamos el jengibre y lo cortamos en rodajitas lo más finas posible. Para esta tarea nos será de gran utilidad una mandolina, aunque no es imprescindible.

2. Ponemos el jengibre en rodajitas en un cazo, cubrimos con agua, añadimos una pizquita de sal y llevamos a ebullición. Dejamos cocer a fuego lento hasta que comience a estar tierno {30-45 minutos}.

3. Escurrimos el jengibre y lo ponemos de nuevo en el cazo junto con los 300 g de azúcar y los 400 ml de agua. Dejamos hervir unos 30 minutos, hasta que el almíbar se haya espesado. Dejamos que se enfríe completamente.

4. Ponemos en un bote, junto con su almíbar y guardamos en el refrigerador, de este modo se conservará muchísimo tiempo.


Fuente de la receta: David Lebovitz 


Montse NoSinMiTaper

2 comentarios:

  1. Montse, como te lo dije no lo podía creer, hasta que vine a ver tus fotos y la receta. A mi me gusta mucho, y hago aguas, infusiones, soy medio masoquista con el picorcito que tiene. De los beneficios, ni hablar es buenísimo, te duele la garganta tomé jengibre, tienes resfriado, jengibre, para la voz, jengibre, para adelgazar ^_^ jengibre, limón y cúrcuma..... jajjajaja pues me llevo tu receta para hacerla todita y quizás convertirla en mermelada mmMMMmm delishh.

    Un beso y feliz fin de semana

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  2. Muchas gracias por la receta Montse, hoy me has hecho feliz.
    Soy una auténtica fan del jengibre, me encanta su sabor. Y en repostería, es una auténtica maravilla. Le dá un toque a los bizcochos increible.
    Yo lo compraba en almibar, en frascos, en una tienda inglesa, cuando lo encontraba. A partir de ahora ya no me va a faltar porque pienso hacerlo yo misma gracias a tu receta.

    Y de los beneficios ...... son increibles. A la lista de Natalia yo le añado que es fantástico con la artritis, dolor de articulaciones y además, afrodisíaco natural si se toma con regularidad.

    Yo lo uso en la cocina habitual diaria. Lo guardo picado y congelado y lo uso junto con el ajo, en casi todos los guisos,
    Y en repostería, pan de jengibre, o bizcocho de especias.

    Comprendo que tiene un sabor muy especial y no a todo el mundo le gusta, pero cuando te gusta, ya no podemos prescindir de él.

    Un abrazo.

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