Panna cotta {con aceite de oliva y tomillo}

Que nadie me riña. Lo último que debería estar haciendo ahora es escribir esta entrada, pero de algún modo necesito una vía de escape... Ahora mismo debería estar estudiando para unos exámenes horrorosos, fregados en los que me meto a deshora y que luego se me echan encima. 

A veces, no queda más remedio que hacer estas cosas. Te juegas tu futuro profesional, te juegas el sueldo que traes a casa, te juegas el pan de tus hijos... Pero lo último que quieres es sentarte delante de unos libros, o del ordenador, que ahora todo es virtual y a distancia, y ponerte a estudiar. Tengo que limpiar, barrer, planchar, hacer la compra, los deberes de los niños... ¿estudiar? Uf... 

Llega un momento en la vida, o una edad, que sé yo, en que la cabeza ya no está para estas cosas; mi cabeza se niega a retener toda esa información que no me interesa sobre contratos, nóminas, prevención de riesgos laborales... Será que me hago mayor, antes era capaz de memorizar una montaña de apuntes en una tarde... No creo que haya perdido la capacidad, creo que he perdido el interés, ya sólo soy capaz de darlo todo para las cosas que me emocionan y me apasionan, el resto es pérdida de energía... 
Total, que hoy tengo el examen por la tarde, de una asignatura que se llama "Formación y Orientación Laboral" (cuyo contenido en mi modesta opinión no ha mejorado en absoluto ni mi formación ni mi orientación laboral) y ayer no se me ocurrió mejor cosa que ponerme a cocinar... Era por una buena causa (participar en un concurso) y además, de algún modo tenía yo que desestresarme, y tenía que aprovechar la inspiración, que esa a veces se va y no vuelve.
Lo que salió de la inspiración fue este postre, una panna cotta con aceite de oliva y tomillo que, aunque os suene extraño, es riquísima... La cantidad de aceite, la ponéis al gusto, pero que sea un aceite de oliva virgen extra de calidad, ganará mucho el plato.
Os dejo con la receta y... ¡me voy a estudiar!


Panna cotta {con aceite de oliva y tomillo}

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 500 ml de nata líquida para montar (35% mat. grasa)
  • 150 g de azúcar blanquilla.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • 4 hojas de gelatina.
  • aceite de oliva virgen extra.
  • tomillo seco.


Preparación:

1. Ponemos a remojo en agua fría las 4 hojas de gelatina.

2. En un cazo, mezclamos la nata, la esencia de vainilla  y el azúcar. Lo ponemos a fuego medio, hasta que rompa a hervir.

3. Retiramos del fuego, dejamos templar un par de minutos y le añadimos la gelatina bien escurrida. Volvemos a mezclar, hasta que la gelatina se haya disuelto completamente.

4. Vertemos en los recipientes donde vayamos a servir y reservamos en la nevera, un mínimo de 4-5 horas. A ser posible, lo dejaremos toda la noche, así nos aseguraremos de que la panna cotta ha cuajado bien.

5. Antes de servir, ponemos sobre cada panna cotta aproximadamente 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y espolvoreamos con tomillo seco.


Con esta receta participo en el concurso "Mejor postre con aceite de oliva virgen extra" convocado por Iloveaceite.com, si estáis interesados en el concurso y sus bases, pinchad en la imagen. 







Montse NoSinMiTaper

4 comentarios:

  1. Nunca he probado la pannacotta, así que no se que tal queda la combinación con aceite de oliva, pero si tu dices que está bueno, habrá que creerte.

    Espero que te haya ido bien el examen.

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  2. No probé nunca la pannacota así , tengo que probarla que tiene muy buena pinta.
    Besos crisylaura.

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  3. Muy b uen apinta la pannacota y decirte que te doy toda la razon en lo que has escrito chiquilla.

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  4. pero es que yo no había visto este post y ya tiene casi un año!?!?! ADORO, lee bien, ADORO!! el aove y el tomillo en los postres... y si están juntos, MÁS!!
    ya sé que no queda ni un vasito de esto, igual, besos a porrón!! jajajajaja

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