Ropavieja

Vivo en Galicia. Eso significa que desde principios de octubre hasta finales de mayo, una nube perpetua se cierne sobre nuestras cabezas. Lluvia, lluvia y más lluvia. Soy guía de turismo, y también digo eso de que la lluvia en Santiago es arte. Y la lluvia en Sevilla es una maravilla. Pero no. Cierto es que en cuanto desarrollas branquias y pies palmeados se pasa un poco el disgusto... Luego se extrañan de que los gallegos seamos reservados y desconfiados (dicen). ¡¡Con este tiempo!! Lo raro sería ponerse a bailar flamenco... Mientras el sol se mantiene alejado de nuestros hogares gallegos, lo que apetecen son platitos de cuchara, guisos, potajes, cocidos.

Así que en mi casa, en cuanto llega el mes de octubre, una vez por semana cae un cocido. Por esto de entrar en calor. El problema es que sólo somos dos adultos a comer, y el cocido, lo que tiene, es que por poco que le pongas, es mucho. Yo lo hago un poco a mi manera por eso, porque con un cocido al uso comeríamos durante un mes. Así que normalmente le pongo un par de  patatas, un chorizo de casa, un trozo de panceta salada (que se me hace más jugosa que el lacón), un trozo de morcillo de ternera, un muslo de pollo, unas legumbres (garbanzos o alubias, según me apetezca) y, como no, un manojo de nabizas o grelos. 
El cocido, la misma palabra lo dice, necesita cocer... Yo, como mi abuela, pongo tempranito una tartera grande con agua y sal gorda a calentar y cuando hierve le pongo la panceta, el muslo de pollo y el morcillo. Y hala, a hervir muy despacito. Una hora. Después le añado el chorizo y la verdura. Otra hora. Siempre muy despacio, a fuego muy lento. Y por último le añado las patatas medianitas, así enteras, para que no se deshagan mucho, y lo dejo media hora más. Merece la pena hacerlo con calma, para obtener todo el sabor de unos ingredientes tan sencillos.

Lo bueno del cocido, es que no comes una, sino varias veces. Siempre sobra. Con el caldo, bien colado para que no protesten los niños, y unos fideos, hago una reconfortante sopita. Y con todo lo que sobra del cocido, unas croquetas, un revuelto, o una ropavieja para cenar. Y eso es exactamente lo que hice ayer.




Ropavieja

Ingredientes (para 2 personas):
  • un par de dientes de ajo.
  • media cebolla.
  • un chorrito de aceite de oliva.
  • lo que sobre del cocido (yo pongo todo, incluso si sobra algo de verdura) bien picado.
  • una cucharada de tomate frito.
  • una pizca de pimentón dulce.
  • un poco del caldo del cocido para que quede más jugoso.

Tened en cuenta que mi cocido y, en consecuencia, la ropavieja, era sólo para dos personas; aumentad o disminuid los ingredientes al gusto, o según aumenten los comensales.

  1. Ponemos el aceite en una sartén y salteamos el ajo y la cebolla picada.
  2. Cuando empiece a dorarse, añadimos las sobras del cocido y seguimos sofriendo suavemente.
  3. Le ponemos una pizca de pimentón, el tomate frito y mezclamos con cariño, para que no se rompa demasiado la patata.
  4. Si nos gusta más jugoso, le añadimos un poco del caldo del cocido. Esto va en el gusto. Dejamos reducir un par de minutos. Y ¡a comer!

¡Espero que os guste y nos vemos pronto! 


Montse NoSinMiTaper

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