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Ensalada templada de judías verdes y vieiras {a la plancha Simogas}

Cierro los ojos y a veces siento que desaparece la tierra bajo mis pies. A lo largo de la vida, uno se va creando una zona de confort en la que se siente seguro y cómodo, un ambiente en el que la vida discurre tranquila y los acontecimientos están bajo control.

Un día, todo cambia. Hay que adaptarse a nuevas rutinas, a nuevas situaciones, a nuevas experiencias. A nuevos retos. A superar nuevos obstáculos. 

Esta es una de las cosas que a mí más me cuesta en la vida; por pequeños que sean los cambios, me hacen sentir perdida, insegura e incapaz. Sin embargo, por paradójico que esto parezca, también son estas situaciones las que dan sentido a la vida. Nada mejor que enfrentarse a los problemas y superarlos. O no superarlos, pero haber peleado por ello. 

Las zonas de confort son cómodas y previsibles pero, ¿qué sería de nuestras vidas sin un poco de emoción?

La receta de hoy es un poco así. Unas vieiras destinadas a ser unas clásicas vieiras a la gallega. Unas judías en la nevera. Respirar hondo, lanzarse al vacío. El resultado, insuperable. Resulta un plato ligero y muy sabroso, ideal para la época primaveral. Un contraste de sabores que no hubiese imaginado, pero que en casa nos ha encantado. Un éxito.

Me encanta cuando los planes salen bien.

Por supuesto, toda la información sobre la plancha Simogas Rainbow Electric, en su página web, en su tienda online, o en sus perfiles de Facebook o Twitter.


Ensalada templada de judías verdes y vieiras {a la plancha Simogas}

Ingredientes para 4 personas
  • 750 g de judías verdes.
  • 250 g de tomates cherry.
  • 1/2 cebolleta pequeña.
  • aceite de oliva.
  • vinagre de módena.
  • 2-3 vieiras por persona.
  • 1 diente de ajo.
  • perejil.
  • sal fina.
  • sal en escamas {para las vieiras}.


Preparación:

1. Preparamos el aceite de ajo y perejil para cocinar las vieiras. Ponemos en el vaso de la batidora un diente de ajo, un par de ramitas de perejil {sólo las hojas} y un chorrito de aceite de oliva. Trituramos bien y reservamos.

2. Limpiamos las judías con ayuda de un pelapatatas para retirarles los hilos exteriores. Las cortamos en 2 o 3 trozos. Las cocinamos al vapor. Yo lo hago en el cestillo de la thermomix {para 2 personas} o en el recipiente Varoma, unos 30 minutos, temperatura Varoma, velocidad cuchara; la cantidad de agua que pongo en el vaso es aproximadamente medio litro. Por supuesto, podéis utilizar cualquier vaporera o incluso hervir las judías. Reservamos, para que se templen.

3. En una ensaladera ponemos las judías verdes, los tomates cherry a la mitad, la cebolleta picada, sal, aceite y vinagre. Mezclamos.

4. Calentamos la plancha Simogas Rainbow Electric a unos 175ºC. Ponemos un poquito de aceite sobre la plancha. 

5. Ponemos las vieiras en la plancha y le ponemos un poquito de aceite de ajo y perejil por encima. Dejamos que se doren 2 minutos y les damos la vuelta. Volvemos a poner un poquito de aceite de ajo y perejil y dejamos otros 2 minutos. Es conveniente no hacerlas demasiado, para que no se resequen.

6. Al emplatar, ponemos unas escamas de sal sobre las vieiras y, si os gusta, otro poquito de aceite de ajo y perejil en crudo. Servir templado.



Espaguetis de calabacín con champiñones

Hoy os quiero presentar una iniciativa que me parece espectacular, sobre todo ahora que trabajo, para poder seguir proporcionando a mi familia los alimentos de calidad que se merecen. Se trata de una pequeña empresa gallega, Frutifri, que promociona la venta de verduras y hortalizas de nuestros agricultores (principalmente de las Rías Baixas) además de acompañarla con fruta de producción nacional.

De esta manera, al promover los cultivos de cercanía, se consigue que a nuestras casas llegue un producto sano, fresco, cosechado en el momento óptimo. Y además, como nos lo sirven directamente en casa, es un producto cómodo, en un par de minutos tendremos hecho nuestro pedido de frutas y verduras para la semana. 


Os voy a contar cómo es el proceso, cómo se llevan a cabo los pedidos, cómo son las cajas... Veréis que os enamora tanto como a mí. Porque no hay nada mejor que las hortalizas recién traidas de la huerta directamente a casa. Nada mejor.

En la página web de Frutifri tenéis además muchísima información sobre cómo trabajan, además de sus datos de contacto, son amabilísimos y seguro que resuelven sin problema todas vuestras dudas.


El proceso es muy sencillo. Desde su página web escoges el tipo de caja que deseas: las hay más grandes y más pequeñas, sólo de fruta, sólo de verdura, mixtas... y además, si quieres, escoges la periodicidad con la que quieres que te envíen las cajas. 

Cada semana (o con la periodicidad que hayas escogido) te llegará un email informándote del contenido de las cajas para que puedas escoger qué caja necesitas, si quieres hacer algún cambio en el contenido de la caja (tienen un montón de opciones para personalizar la caja al máximo) y además, si quieres añadir algún producto extra.

Con esta información, los chicos de Frutifri organizan los envíos, que llegan puntualmente a vuestros hogares el día acordado.

Lo que  realmente me gusta de estas cajas no es la comodidad de recibir en casa un producto personalizado al máximo sin tener que ir a la frutería. No, lo realmente maravilloso es saber que es un producto cuidado, lleno de vitaminas y cosechado en su momento óptimo. Esa lechuguita tiesa que sale de la caja, ¡¡es amor del bueno!! Todo embalado con mucho mimo, la atención es exquisita. Y sé que mis hijos están comiendo lo mejor de nuestras huertas y eso vale un tesoro, ¿no creéis?


No olvidéis pinchar en el banner para ir a su página y obtener toda la información, aunque también podéis visitarlos en Facebook, Twitter e Instagram

www.frutifri.com

Con las deliciosas verduras de mi caja Frutifri de esta semana, y con la idea de elaborar unas cenas sanas y ligeras, he preparado una receta que a mí me ha sorprendido muchísimo. Aunque todos los ingredientes me encantan (soy fan incondicional de los calabacines) nunca los había preparado de este modo. Hace un par de semanas me regalaron una cuchilla para cortar las verduras en espiral y ¡¡tenía que probar!! El resultado es extraordinario y muy divertido. Aunque no os preocupéis, si no tenéis esta cuchilla especial, simplemente tendréis que cortar el calabacín en bastoncitos finos para obtener un resultado similar.


Espaguetis de calabacín con champiñones

Ingredientes para 2 personas
  • 1 calabacín hermoso.
  • 1/2 cebolla.
  • 1 diente de ajo.
  • 150 g de champiñones. 
  • tomillo.
  • romero.
  • sal y pimienta.
  • un chorrito de brandy {o vino blanco}.
  • aceite de oliva.

Preparación:
1. Con paciencia y cariño, cortamos todo el calabacín en bastoncitos finos o bien utilizamos una cuchilla especial para cortar en espiral {es así como se forman los espaguetis}. Yo nunca le quito la piel, simplemente me aseguro de lavarlo bien. Así se aprovechan todos los nutrientes mejor.

2. En una sartén amplia, con un chorrito de aceite de oliva, rehogamos la cebolla y el ajo picaditos, a fuego suave, no hace falta que se doren. Mientras, lavamos los champiñones y los cortamos en láminas.

3. Subimos el fuego y añadimos los champiñones a la sartén. Es importante que el fuego esté fuerte para que los champiñones se doren y no se cuezan. Una vez que se han dorado, añadimos un chorrito de brandy y dejamos evaporar.

4. Añadimos los espaguetis de calabacín; salpimentamos, añadimos las hierbas aromáticas y damos un par de vueltas a todo junto en la sartén. Tres o cuatro minutos serán suficientes, ya que al estar tan finos los calabacines están listos enseguida.

5. Al plato, y a disfrutar de lo mejor que nos da la tierra.



Hamburguesas de calabacín y zanahoria {a la plancha Simogas}

La comida vegana y vegetariana es una de mis favoritas. En más de una ocasión os lo he contado, y en más de una ocasión os he traido platos de este tipo.  Me encantan los platos que nos permiten disfrutar de productos naturales, de su auténtico sabor. Además, y esto es una apreciación mía, las verduras me hacen sentir sana y llena de energía, será por eso que me gustan tanto.

Hoy, además, os ofrezco un plato con un montón de posibilidades. Es un plato ideal para la operación bikini, para disfrutar de las legumbres todo el año, para que los niños coman los garbanzos y las verduras sin protestar...  ¡si es que no se puede pedir más! Pues es que también se congela de fábula, así que es ideal para el fondo de congelador.

De estas hamburguesas yo suelo hacer el doble, como si no hubiese mañana. La fábrica de hamburguesas de la señorita Pepis. Las envuelvo una a una en papel film, y al congelador. Después me sacan de más de un apuro los días que trabajo a mediodía, o para arreglar una cena rápida. Y a mis niños les encantan.

Las preparo en la plancha, en un momento, se hacen vuelta y vuelta, sin manchar nada, y con una ensaladita, tengo un menú completo lleno de energía y vitalidad para enfrentarme a los largos días de verano. 

Probadlas, os van a encantar, y no podréis dejar de repetir una y otra vez.


Hamburguesas de calabacín y zanahoria {a la plancha Simogas}

Ingredientes para 12 hamburguesas
  • 700 g de garbanzos cocidos.
  • 300 g de calabacín.
  • 100 g de zanahoria.
  • 45 g de harina de trigo {o de garbanzo}.
  • 1/2 cucharadita de comino molido.
  • 1/2 cucharadita de ajo molido.
  • 1/2 cucharadita de sal.

Preparación:

1. Rallamos grueso el calabacín {con piel} y las zanahorias.

2. En la thermomix, robot de cocina o batidora de mano, trituramos los garbanzos cocidos. Ponemos la pasta resultante con el resto de los ingredientes en un bol. Amasar todo junto hasta que todos los ingredientes estén bien integrado.

3. Dividir en 12 porciones y darle forma de hamburguesa.

4. Calentar la plancha Simogas Rainbow Electric a 200ºC. Cuando esté bien caliente, poner un poco de aceite en la plancha y cocinar las hamburguesas 2-3 minutos por cada lado. Hay que manipularlas con cuidado para que no se rompan.

5. Cuando estén bien doradas, servir acompañadas de una ensalada a nuestro gusto.


Si además queréis conocer todas las características de la Plancha Simogas Rainbow Electric, no dejéis de visitar su página web, su tienda online, o sus perfiles de Facebook o Twitter.

Corona Rellena {de Pizza}

Parece que fue ayer, que casi recién incorporada al grupo, estaba celebrando el tercer aniversario del Desafío en la Cocina. Un grupo de esos que hacen sentir feliz de participar. Y aquí estoy, otra vez; en esta ocasión celebrando ya el cuarto aniversario...

La propuesta de este mes era a priori sencilla. Una corona salada rellena. Relleno libre, masa casera. Parecía chupado... No contaba yo con el tiempo que se va quedando cada día más escaso, la mayor parte de mi tiempo se destina hoy por hoy a mi renacida vida laboral...  Así que, me decidí por un relleno sencillo, una masa que tenía controlada y no quise complicarme mucho la vida.

Esta masa es la que utilizo para hacer las pizzas caseras, al menos cada 15 días, así que ya sabía que quedaría bien. El relleno, uno de esos ideales para improvisar, pero se puede variar o enriquecer al gusto.

A pesar de todo tuve que repetir el desafío tres veces, por culpa de las fotos... La nocturnidad no es buena aliada para fotografiar, y la corona, pobrecilla mía, no es nada fotogénica.

En fin, el resultado fue delicioso, en casa nos encantó, ya que queda más jugoso que una pizza hecha del modo tradicional. Pero seguramente iré probando diferentes rellenos, estas coronas son ideales para comidas con amigos, para picotear y compartir.


Corona Rellena {de Pizza}

Ingredientes:
Para la masa
  • 500 g de harina de trigo.
  • 225 ml de agua.
  • 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • 1 cucharadita de orégano.
  • 1 cucharadita de cebolla seca.
  • 1 cucharadita de ajo seco.
  • 20 g de levadura prensada de panadería.

Para el relleno
  • salsa de tomate.
  • jamón cocido en lonchas.
  • queso en lonchas.

Preparación:
1. Si utilizamos una panificadora, ponemos en la cubeta todos los ingredientes de la masa y ponemos en marcha el programa de amasado y levado, que en mi máquina dura una hora y media. Al terminar el programa, la masa estará lista.

2. Si amasamos a mano, tendremos que mezclar cuidadosamente los ingredientes y amasar un rato hasta que tengamos una masa firme y homogénea. La dejaremos reposar en un lugar templado durante una hora aproximadamente, hasta que haya doblado su volumen.

3. Cuando la masa está lista, la estiramos con ayuda de un rodillo, dándole una forma rectangular. Cubrimos con los ingredientes escogidos para el relleno; en mi caso he rellenado la corona como si se tratase de una pizza: salsa de tomate, jamón cocido y queso. 

4. Enrollamos cuidadosamente y juntamos los extremos, dándole forma de corona o anillo. Le he hecho unos cortes, dividiendo la corona en porciones.

5. Horneamos en nuestro horno precalentado a 180ºC durante una media hora, hasta que la masa esté doradita y veamos que ya está hecha.



Como os anunciaba, con esta receta participo en el cuarto aniversario de Desafío en la Cocina, no dejéis de visitar a todos los compañeros y sus fabulosas propuestas de este mes. Y sobre todo ¡¡feliz cumpleaños!!

http://desafioenlacocina1.blogspot.com/2016/05/4-aniversario-corona-salada.html

Tortitas de yogur y arándanos {a la plancha Simogas}

Están siendo semanas complicadas. Con mucha felicidad, no vayáis a pensar, pero complicadas. Conciliar la vida laboral con la familiar es difícil para todos los padres del mundo, claro. Pero una madre que lleva diez años casi al cien por cien centrada en su familia, en sus niños, retomar la esa vida laboral es complicado, os lo aseguro.

La primera dificultad es logística. Una no está habituada a programar, a planificar a largo plazo. Ir al supermercado cada mañana era parte de la rutina. Hacer la comida cada día, nada de dejar preparado para el día siguiente, a no ser los cuatro días que trabajaba a lo largo de la temporada turística. Ahora toca ser un poco más estricta en la planificación, lo que, para una madre de naturaleza caótica y desordenada como yo, requiere de altas dosis de paciencia con una misma.

Pero lo que más me está costando, lo puedo jurar, es la espiral de sentimientos encontrados. Por una parte, una familia que, aunque en teoría es comprensiva y está deseando ayudar a mamá, está acostumbrada a que mamá sea la que lleva el peso de las tareas y la responsabilidad y organización de la intendencia del hogar. Nadie sabe dónde está nada. Nadie recuerda bajar la basura, o pasar el aspirador, o pasar por la panadería antes de llegar a casa para comer.  Por otra parte, la terrible sensación de culpa de estar desatendiendo mis responsabilidades. Y lo mucho que echo de menos a mis peques mientras no estoy en casa. Y estar constantemente supervisando en mi cabeza todas las cosas de las que alguien se habrá olvidado mientras trabajo y de las que tendré que hacerme cargo al llegar de trabajar.

La otra cara de la moneda es un trabajo soñado. Un trabajo que disfruto a cada instante, con una sonrisa de oreja a oreja. Porque soy guía de turismo por pura vocación, porque un día descubrí que las mariposas del estómago y la traductora que llevo dentro eran más felices enseñando a mis guiris los encantos de la tierra que me vio nacer. Por eso, aunque sea difícil cambiar de vida a mis casi cuatro décadas, he decidido no dejar pasar este tren (otra vez). Luchar por los sueños nunca es en vano, ¿no creéis?

Así que es posible que baje el ritmo de publicaciones en el blog, el periodo de adaptación está siendo complicado para los niños y para mí, y supongo que aún se avecina mucha marejada en esta recta final del curso escolar y comienzo de la temporada turística... Pero me vais a perdonar ¿verdad?

Para suplicar vuestra comprensión os dejo hoy unas de las mejores tortitas del mundo, las tortitas de yogur, a las que en esta ocasión le he puesto unos arándanos frescos que encontré en oferta. Deliciosas también con unas frambuesas, o simplemente con un poquito de sirope de arce o de sirope de chocolate... 

Yo hace años que preparo las tortitas a la plancha, es mucho más rápido y limpio, y prácticamente no hace falta añadir nada de grasa. Una poquita mantequilla en la plancha que le da ese dorado tan característico, unos minutos... ¡y listas!

Si queréis obtener más información sobre la Plancha Simogas Rainbow Electric, una plancha eléctrica de alto rendimiento, no olvidéis pasaros por la página web de Simogas o por su tienda online, tienen un catálogo de planchas alucinante. Mientras tanto, id poniendo el café, que yo voy sacando las tortitas...


Tortitas de yogur y arándanos {a la plancha Simogas}

Ingredientes:

  • 250 g de harina.
  • 1/4 cucharadita de canela en polvo.
  • 2 cucharaditas de levadura química tipo "Royal".
  • una pizca de sal
  • 3 cucharadas de miel.
  • 200 ml de leche.
  • 250 g de yogur natural.
  • 2 huevos.
  • 150 g de arándanos {frescos o congelados}.
  • un trocito de mantequilla para la plancha.

Preparación:
1. Mezclar en un bol la harina, la canela, la levadura y la sal.

2. En otro bol mezclar la miel, la leche, el yogur y los huevos. Batir ligeramente, y añadir la mezcla poco a poco a los ingredientes secos. Mezclar hasta tener una textura homogénea. 

3. Añadir los arándanos en el último momento.

4. Calentar la plancha Simogas Rainbow Electric a unos 175ºC. Cuando esté caliente, derretir un trocito de mantequilla sobre la plancha. Ir poniendo porciones de masa con ayuda de un cucharón, formando círculos no demasiado grandes.  Dejar que se cocine hasta que comiencen a aparecer burbujas en la parte superior; entonces, darle la vuelta a la tortita y dejar que se cocine 1-2 minutos por el otro lado. 

5. Servir con sirope de arce, mermelada, nata o cualquier otro acompañamiento de nuestro gusto.



Canapés de salmón

Los aperitivos fáciles y vistosos son mi perdición. En esas ocasiones especiales en las que tengo gente a comer en casa, sean amigos o familia, lo último que me apetece es enredarme con platos complicados que no me permitan disfrutar de la compañía de mis invitados. 

Estos canapés de salmón cumplen esas características y, además, no salen nada caros. Es cierto que el salmón ahumado es lo que se sale un poco de presupuesto, pero cunde muchísimo, con un trocito por canapé tendremos suficiente. Además, si utilizáis como base un pan que tenga un sabor algo potente, resultan aún más deliciosos.

En esta ocasión he utilizado un pan muy especial, de centeno y miel, de la marca Gerblé, que venía en mi Degustabox de este mes. Tiene un sabor dulce que combina a la perfección con el salmón, hace un contraste que me encanta.

Si os apetece recibir una de estas cajas sorpresa en vuestro domicilio, recordad que disponemos de un código descuento. Si introducís el código EAC5F al suscribiros a través de la página de Degustabox, vuestra primera caja os costará tan sólo 9,99€ en vez de los habituales 14,99€ (gastos de envío incluidos).

Es una receta facilísima de preparar, se hace sin tan siquiera encender la cocina... ¿os la vais a perder?


Canapés de salmón

Ingredientes

  • 1 paquete de pan de centeno y miel Gerblé.
  • 100 g de salmón ahumado.
  • 2 huevos cocidos.
  • 6 palitos de surimi.
  • 1 latita de bonito en aceite.
  • 3 o 4 hojas de lechuga {yo uso hoja de roble, por eso se ve oscurita}
  • mahonesa al gusto.


Preparación:

1. Picamos pequeñitos los huevos cocidos, los palitos de surimi y las hojas de lechuga (bien limpias y secas). Mezclamos estos ingredientes con el bonito escurrido y mahonesa al gusto. 

2. Cubrimos cada rebanadita de pan de centeno y miel Gerblé con un trocito de salmón ahumado y encima le colocamos una cucharadita de la mezcla anterior. 




Empedrat {ensalada de alubias y bacalao}

Últimamente tengo un no sé qué o un qué sé yo con lo catalán... La verdad es que por algún motivo tengo querencia por sus cosas, y en especial por su gastronomía. Este mes, para el reto de La Cocina Typical Spanish, teníamos que elaborar #untáperderechupeteTS. Para celebrar la publicación del libro de Alfonso López (Recetas de Rechupete) "Recetas de táper para el curro", la editorial Larousse cedió unos lotes de libros para sortear entre todos los participantes.

Así que, ni corta ni perezosa, que para algo escribí un prologuito para este libro maravilloso, saqué mis tápers y me puse manos a la obra. Mis recetas de táper suelen ser frías, ya que al ser guía de turismo, mi oficina es... el mundo... Y no suele haber microondas disponibles en los atrios de las catedrales... 

Esta receta que os traigo hoy me encanta, porque además aguanta estupendamente aunque no lleve el aliño aparte, y eso la hace supercómoda para llevar. Originalmente lleva bacalao desalado, pero con este producto tengo una relación de amor-odio que tiende al odio, que no he conseguido superar aún. Por eso yo le pongo bacalao ahumado, que tiene un sabor más suave y a mí me resulta muy agradable.

Tampoco es que esté segura de que así es la receta tradicional... Pero así, desde luego, es como preparamos el empedrat catalán en esta casa gallega. Acepto sugerencias, ya lo sabéis,  que de ellas siempre se aprende mucho.

Es un plato "de fiambrera" desde su mismo origen. Un plato veraniego que los trabajadores se llevaban al campo cuando tocaba pasar el día trabajando. Fácil de transportar, un plato único nutritivo y sencillo de comer, y que además permitía comer enseguida y disfrutar de una buena siesta antes de seguir con la faena. Además era estupendo para el verano, ya que aguanta muy bien el calor, en aquellos tiempos en los que no había neverita portátil...


Empedrat {ensalada de alubias y bacalao}

Ingredientes para 4 personas

  • 1 bote de alubias cocidas.
  • 25 g de pimiento rojo.
  • 25 g de pimiento verde.
  • 1 tomate pequeño.
  • 25 g de cebolla.
  • 10 aceitunas negras.
  • 2 huevos.
  • 80 g de bacalao ahumado.
  • aceite de oliva.
  • vinagre de Jerez.


Preparación:

1. Ponemos a cocer los dos huevos en agua con sal; cuando se hayan templado, les quitamos la cáscara.

2. Lavamos bajo el grifo las alubias cocidas, para quitarles toda el agua de cocción del bote. Escurrimos muy bien.

3. Picamos bien pequeñito el pimiento rojo y verde y la cebolla; cortamos las aceitunas en rodajas, y picamos los huevos; cortamos el bacalao ahumado en tiritas.

4. Ponemos todos los ingredientes en una ensaladera y aliñamos con el aceite y el vinagre. Removemos bien.



Si queréis más ideas para que vuestro taper esté lleno de recetas deliciosas, no dejéis de visitar el recopilatorio #untáperderechupeteTS pinchando en el logo de La Cocina Typical Spanish.


Pulpo con hummus {a la plancha Simogas}

Un pedacito, o dos, del corazón. Porque la que escribe es gallega, de nacimiento y de sentimiento, y sin el pulpo, no se entiende la existencia. El pulpo sea "á feira", "á mugardesa" o como queráis prepararlo, es de esos ingredientes que forman parte de la idiosincrasia del pueblo gallego. 

Será por eso, porque me reconozco enamorada de mi tierra, que disfruto tanto al prepararlo. El pulpo a la plancha es un clásico en casa ya desde hace tiempo; aprovechamos para disfrutar de él cuando cocemos un pulpo que resulta demasiado grande para nosotros y sobran un par de patitas. Al día siguiente, a la plancha. Bueno, eso era antes, ahora le hemos cogido el gustito, y lo cocemos a propósito ya para prepararlo a la plancha, ya que esta preparación potencia muchísimo el sabor del pulpo.

Navegando por la red encontré en varios lugares esta sorprendente combinación de pulpo con hummus; el resultado es espectacular, no puede haber mejor acompañamiento para este pulpo, os animo encarecidamente a probarlo. Además resulta una receta sencillísima de preparar; si no os animáis a cocer el pulpo en casa, hoy en día se puede comprar precocido de una excelente calidad, lo que nos facilita mucho el trabajo y nos ahorra mucho tiempo.

Además de presentar este trocito de mi tierra en forma de pulpo a la plancha, no me resisto a poneros una foto de la Plaza de Platerías en Santiago de Compostela. Mi fachada favorita de la catedral, la que me pone la piel de gallina. Aunque podéis ver que, como no, aquel día llovía en Santiago y no pierde ni un ápice de su inconmensurable belleza. Este lugar es otro pedacito de este corazón gallego que os habla y no podía dejar de compartirlo con vosotros. 


Pulpo con hummus {a la plancha Simogas}

Ingredientes para 4 personas

  • 1 pulpo cocido.
  • sal en escamas.
  • pimentón picante.

Para el hummus:

  • 200 g de garbanzos cocidos.
  • 2 cucharaditas de tahini.
  • 2 dientes de ajo.
  • el zumo de medio limón.
  • pimentón picante.
  • comino en polvo.
  • pimienta negra.
  • sal.
  • un buen chorro de aceite de oliva.


Preparación:
1. En primer lugar preparamos el hummus. Ponemos en el vaso de la batidora los garbanzos, el tahini, los ajos pelados, el zumo de limón, las especias y el aceite de oliva. Trituramos. Se puede añadir algo del caldo de los garbanzos o más aceite para ajustar la textura del hummus. Probamos y rectificamos de sal o especias si fuese necesario.

2. Cortamos las patas del pulpo, las lavamos y las secamos bien.

3. Calentamos la Plancha Simogas Rainbow Electric a unos 200ºC. Cubrimos con un papel de horno la plancha y ponemos un poquito de aceite de oliva por encima del papel. El papel evitará que la piel del pulpo se rompa y nos quede todo feo. Marcamos el pulpo, unos tres minutos por cada lado. Si las patas del pulpo son muy gruesas conviene que las cortemos a la mitad longitudinalmente.

4. Al emplatar, servimos una cucharada generosa de hummus, el pulpo a su lado espolvoreado con sal en escamas y pimentón.



En A la Plancha y Simogas tenéis toda la información sobre esta fabulosa plancha eléctrica, ideal para cocinar en el interior, que está haciendo las delicias de mi familia

Caldereta de pescado {en cocotte Simogas}

Nunca pensé que mis cocottes Simogas fuesen a significar una diferencia tan grande en el resultado de mis platos. Hacía tiempo que quería tener alguna de estas ollas de hierro fundido, pero creo que las quería más por verlas en los blogs, y por pensar lo preciosas que eran. Pero ¡menuda sorpresa! Ciertamente estoy enamorada de los resultados, ya no podría vivir sin ellas.

Las cocottes son unas ollas fabricadas en hierro fundido y con el interior esmaltado, que son ideales para cocinar a fuego lento, ya que aseguran una adecuada transmisión del calor, una temperatura uniforme en todo el guiso y además, son válidas tanto para la encimera como para el horno, lo que nos permite una gran variedad de recetas.

En esta ocasión, he preparado una deliciosa caldereta de pescado; aunque he utilizado rape, podéis escoger cualquier otro pescado de vuestro gusto (merluza, bacalao fresco...) y además, si se trata de un día especial, podéis añadirle gran variedad de marisco (almejas, mejillones, cigalas o langostinos...); todos estos ingredientes no harán más que enriquecer el plato hasta límites insospechados, aunque es verdad que deja de ser un plato de diario. 

Tal como la pongo yo hoy, es la caldereta que hago en casa por semana, poniendo el pescado que esté más a precio en el mercado. Es una manera diferente de degustarlo que a buen seguro os encantará. 

Si queréis echarle un vistazo a las cocottes que comercializa Simogas, no dejéis de visitar su tienda online, A la plancha,  os sorprenderán por su calidad y por su precio.


Caldereta de pescado {en cocotte Simogas}

Ingredientes para 4 personas

  • 1 kg de rape en trozos no muy pequeños.
  • 2 calamares medianos.
  • 150 g de gambas.
  • 1/2 puerro.
  • 1/2 cebolleta.
  • 1 zanahoria
  • 50 g de pimiento rojo.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 tomate maduro.
  • 2 patatas grandes.
  • 1 cucharadita de carne de pimiento choricero.
  • 1/2 vaso de brandy.
  • aceite de oliva.
  • sal.
  • pimienta.



Preparación:

1. Ponemos nuestra cocotte Simogas al fuego con un chorrito de aceite. Cuando esté caliente, rehogamos la cebolla, el puerro, zanahoria, pimiento rojo y ajo picados finitos.  Al cabo de 6 o 7 minutos añadimos el tomate maduro picado y sin piel junto con el pimiento choricero. Dejamos hasta que esté todo bien pochado. Añadimos el brandy y dejamos pochar otros 5 minutos para que reduzca un poco.

2. Añadimos los calamares en aros, el rape limpio, las gambas y las patatas cascadas. Cubrimos con agua o caldo y  salpimentamos. Dejamos que empiece a hervir, tapamos y bajamos el fuego. Dejamos cocer despacito hasta que las patatas estén tiernas (unos 20 minutos).

3. Rectificamos la sazón si fuese necesario y servimos enseguida.